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¿Las Piezas de Plata se Oxidan?

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La plata no se “oxida”, puesto que no reacciona con el oxígeno (O2) del aire, sino con el azufre, que se encuentra en nuestra atmósfera en forma de sulfuro de hidrógeno (H2S), producto de la combustión del carbón y el petróleo.

Al reaccionar nuestra plata con este azufre se forma sulfuro de plata (Ag2S), que empaña su superficie. Observarás cómo se cubre de un punteado amarillento que se va oscureciendo hasta volverse negro con el paso del tiempo y la acción de la luz, pues una mayor temperatura facilita la reacción.

La plata es un metal que a veces en contacto con la piel, tal vez por la transpiración tiende a ponerse negra. Depende de tu piel la cantidad de veces que la tienes que limpiar. Hay platas que son mas puras, acá en Perú la mejor plata es la 925, es la que menos negra se pone, pero como te dije, depende de la piel. Prueba con distintas formas de limpiar la plata. 

Primero te explicaré cómo preparar tus objetos de plata para una puesta a punto. Luego veremos el vídeo de nuestros compañeros del Reino Unido, que explican en menos de un minuto cómo dejar la plata reluciente. Y lo mejor, para el final: te enseñaré mi truco para protegerlos y obrar el milagro de no verlos envejecer jamás.

ANTES DE LIMPIAR LA PLATA…

– Lávala con agua tibia y detergente, eliminando así restos de grasa o suciedad.   Sécala cuidadosamente después ya que los restos de agua la oxidarían (cuidado con objetos huecos).

– Emplea desde aquí guantes de algodón, pues los de goma ennegrecen la plata y no debes por tanto ni acercarlos a ella (incluso los ácidos de la piel pueden dejar marcas en la plata).

DEVOLVIÉNDOLE SU VIDA ANTERIOR

Nuestros compañeros de HomeServe, en Reino Unido, también preparan vídeos para compartir sus mejores trucos profesionales. Y en esta ocasión nos enseñan a resucitar la plata con un producto que todos tenemos en casa y empleamos a diario, ¿lo adivinas? Exacto: el dentífrico.

Como bien explican, la plata se va oscureciendo, perdiendo su brillo y su tono blanquecino con el paso del tiempo a causa de la simple exposición al aire. ¿Qué, por qué?

  1. Cubre con una capa de pasta de dientes tu objeto de plata, aplicándola con los dedos y no dejando ni un hueco por bañar.
  2. Añade un poco de agua caliente, y frota el objeto con un cepillo de dientes (cerdas suaves, preferiblemente), aprovechando la espuma que se originará. Púlelo en toda su superficie durante unos pocos minutos, aplicando la misma presión en cada punto para no obtener resultados desiguales.
  3. Aclara el objeto debajo de agua templada y sécalo. Utiliza un trapo suave y ensáñate por igual con bordes, esquinas y cada cara del objeto.

Ahora que tienes en tus manos una versión anterior y reluciente de tu pequeño tesoro plateado, solo queda aplicar el truco final:


INMORTALIZANDO TU PLATA

Con sumo cuidado, aplica con una brocha fina una capa de barniz protector de metales. Existe, y es una maravilla: creará una barrera invisible y protectora del ambiente, que inmortalizará tu amada plata evitándote tener que repetir este.

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